04 julio 2010

Espiritismo y ecología

Recientemente fue lanzado un libro del Periodista y ambientalista André Trigueiro de la red Globo News, por la Federación Espírita Brasileña, que ya es éxito editorial en Brasil por tratar de este tema que es muy actual y engloba toda la vida en la Tierra y la supervivencia del planeta.

André demuestra en la obra las afinidades que existen entre Ecología y Espiritismo que son ciencias sistémicas que buscan investigar, cada cuál, con su herramienta de observación las relaciones que prestan sentido a la vida. Esa visión de realidad se revela de forma tan explícita que aparecen en ciertas obras espíritas y puede muy bien ayudar a los científicos.

No es novedad en la visión de muchos científicos que vivimos la mayor crisis ambiental de la Historia de la Humanidad con la destrucción de los bosques. La polución de los ríos y océanos. La basura y la polución del aire de las grandes ciudades colocando el dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra. ¿Cómo podría el Espiritismo enfrentar este asunto tan importante y urgente con la debida claridad y objetividad en una sociedad materialista vuelta para un capitalismo destructor de los recursos naturales?

La ciencia espírita explica que nuestro planeta en estos momentos es de "pruebas y expiaciones", planeta de rescates y dolores y que va a entrar en un nuevo ciclo de "regeneración", lo que significa decir que en este periodo el hombre respetará la vida en todos los sentidos sea en el mar, en el aire, en los bosques y  en la vida humana diciendo un no a la práctica del aborto. Tenemos, aún, la polución mental del hombre materialista que emite vibraciones de odio, desamor, venganza, que impregnan la psicosfera de la Tierra y contribuyen para el objetivo de los crímenes horrendos que nos hacen sufrir.

Chico Xavier cuando estaba encarnado y entrevistado en varias emisoras de televisión siempre afirmaba que la destrucción de los recursos naturales es el mayor crimen que el hombre puede hacer con nuestra casa planetaria, afirmando, siempre, que no saldremos de la Tierra hasta que sea rescatada la deuda con la naturaleza.

De esta manera debemos tener en mente que el planeta también está dentro de nosotros sea encarnados o desencarnados. Las colonias espirituales son ciudades donde viven millones de espíritus que van a volver a la Tierra y ellos están esperando la oportunidad de volver al cuerpo carnal - lo que llamamos reencarnación - para una nueva etapa de progreso espiritual, pero, para tanto, necesitarán del clima saludable, medio ambiente sustentable y condiciones favorables de supervivencia.

Finalmente debemos tener un profundo amor por la Tierra conservando y mejorando todo lo que existe y el amor a nuestro semejante que se encuentra en nuestro camino evolutivo para el alcance de la felicidad.

Piense en esto!


João Cabral - Presidente da ADE-SERGIPE. Jornalista. Radialista. Conferencista.