03 octubre 2011

Suicidio


1 ¿Ocurren con frecuencia las manifestaciones de suicidas en reuniones mediúmnicas, en los Centros Espiritas?
Sí, y es altamente beneficioso para ellos, desde que haya médiums en condiciones de soportar la carga de sus desequilibrios y amarguras, en un ambiente bien ajustado, participantes bien compenetrados, conscientes y responsables. El patrón vibratorio del suicida es pesado; sus emociones son muy fuertes. El grupo debe estar bien preparado.

2 ¿El médium experimenta las sensaciones del Espíritu?
 No en la misma intensidad, lo que haría imposible mantener el intercambio. El médium experimentará parte de sus tormentos y angustias, lo que podría no hacer viable la manifestación si éste no estuviera bien preparado y apoyado por el grupo.

3 ¿Todos los suicidas se manifiestan?
 Sería ideal que eso aconteciese, pero es impracticable. No hay reuniones mediúmnicas en cantidad y calidad suficientes para atender la demanda. Y no todos los suicidas poseen las condiciones para manifestarse. La mayoría tiende a estar por mucho tiempo en regiones sombrías, compatibles con su nivel vibratorio extremamente desajustado, bajo la observación de mentores espirituales que aguardan el momento adecuado para actuar en su beneficio.

4 ¿En qué ayudará al suicida la manifestación?
Él vive en la Espiritualidad una situación de inconsciencia semejante a la de un sonámbulo. El contacto con las energías del ambiente y del médium lo revitaliza y despierta, como un agonizante anémico que recibiese una bendita transfusión de sangre. Es a partir de ahí que él adquiere condiciones para dialogar.

5 ¿Hay grupos mediumnicos que se especializan en atender suicidas?
Es lo ideal, escogiéndose a dedo participantes que conozcan el problema y sean perfectamente conscientes de sus responsabilidades. No obstante, en una emergencia, cualquier grupo mediúmnico experimentado, con médiums en razonables condiciones, podrá beneficiar Espíritus de esa naturaleza.

6 ¿Ocurren esas manifestaciones en las reuniones que usted participa?
Sí, he conversado con algunos. Hace poco me encontré con una joven que se mató ahogándose. Como todo suicida, ella traía la impresión de que estaba en aquella situación dramática, sufriendo mucho, sintiéndose ahogar. Como ya hemos acentuado, ésta es la dificultad mayor del suicida. Las circunstancias de su muerte se reproducen, incesantemente, en su tela mental, como si fuese una película de terror, reviviendo siempre la misma escena dantesca.

7 ¿Cuál es el tenor de la conversación?
Como ocurre con todos los sufrientes en reuniones mediúmnicas, el suicida permanece obsesado por recuerdos relacionados con el tipo de muerte. Nuestra tarea  es darle condiciones para recomponerse, sin críticas o amonestaciones . Para una ayuda efectiva hay necesidad de mucho cariño del grupo, vibrando en su favor. Incluso así, no es con una simple manifestación que se resuelve su situación. Pide tiempo. Generalmente esos Espíritus se manifiestan varias veces, siempre amparados por mentores espirituales y familiares desencarnados.

8 ¿El suicida sale en mejores condiciones?
Sí, principalmente cuando conseguimos inducirlo a orar. Debido a su desespero, en extrema agitación, experimenta gran dificultad para elevar el pensamiento en oración. Cuando lo consigue, los resultados son animadores.


SUICIDIO
TODO lo que usted necesita saber
... para no cometer este terrible error
Richard Simonetti

19 febrero 2011

Buscad la verdad y la libertad


"Jesús dijo a los judíos que habían creído en Él: Si os mantenéis firmes en mi doctrina, sois de veras discípulos míos, conoceréis la Verdad y la Verdad os hará libres." (Juan, VIII, 31-32).

El hombre es un ser dotado de razón y sentimiento. Estos son los dos polos de la Vida Psíquica a través de la cual se realza el eje del Ideal mantenedor de la evolución gradual del Espíritu. El hombre es un ser polarizado por el raciocinio y animado por sentimientos de virtud, por afectos que lo prenden a la Fraternidad y sólo cuando utiliza esos atributos en busca de la Verdad, se levanta, se dignifica, se eleva y se santifica.

¡Fuera de esa esfera de acción y de educación el hombre es una bestia! ¡Bestia porque no siente, bestia porque no piensa! Pensar es existir; asimilar afectos, virtudes, amor; es vivir: ¡Cogito, ergo sum! "¡Pienso, luego existo!" Hay hombres que piensan; hay hombres que sienten; unos y otros están en los principios de la vida. Es necesario, entretanto, que el pensamiento vaya acompañado del sentimiento, porque el pensamiento sin el sentimiento, y el sentimiento sin el pensamiento, son facultades abstractas que encaminan al alma hacia el gran Ideal, pero no lo liberan completamente de la ignorancia y del atraso. En el alma libre el pensar se completa con el sentir, y el sentir, con el pensar, porque la Verdad no teme al error, la luz no puede ser absorbida por las tinieblas. Todos los grandes pensamientos sólo pueden ser asimilados después de ser sentidos, y todos los nobles sentimientos sólo pueden ser comprendidos después de ser pensados. Cuando Descartes proclamó: Cogito, ergo sum, no sólo pensó, sino que también sintió; pensó existir y sintió la vida en sí mismo.

La comprensión no viene sólo del raciocinio, sino del raciocinio unido al sentimiento: estos son los dos grandes faros resplandecientes de la Senda de la Vida. Abrid claros a vuestro entendimiento por el raciocinio; alargad las esferas del sentimiento; no os atemoricéis ante las alturas y las lejanías, porque el águila y el cóndor no traspasan el círculo de su vuelo; los pájaros tienen sus límites en los aires. ¡Hombres! Volad, desprendeos de la oscuridad de la ignorancia que cercena vuestra inteligencia y os ata a pesados dogmas. ¡Volad! ¡Dad expansión a vuestra razón, dejad palpitar vuestros corazones a los generosos sentimientos para ascender a las esferas de la Ciencia y del Amor, donde la Verdad brilla con todos sus esplendores! ¡Recordaos, oh hombres, que estáis dotados de razón y sentimiento! ¡Buscad la Palabra de Jesús, permaneced en su palabra, sed verdaderamente sus discípulos, y "conoceréis la Verdad, y la Verdad os hará libres"!

CAIRBAR SCHUTEL

Huellas y moldes de formas materializadas


Los casos de apariciones de dobles de personas vivas o de espíritus manifestándose después de su muerte terrestre, referidos y comprobados por la Société de Recherches Psychiques, son manifestaciones aisladas, reales, pero relativamente bastante raras, produciéndose en circunstancias tan excepcionales que es difícil hacer de ellas otro análisis que no sea el resultante del relato verídico del acontecimiento. Los espíritas, que están familiarizados desde largo tiempo con estos fenómenos, han hecho un estudio minucioso de todos los géneros posibles de comunicación de los espíritus con nosotros. Entre los más notables se pueden citar las diversas huellas dejadas, por los seres del espacio, durante las sesiones en que se les evoca en sustancias blandas o fáciles de desmenuzar. Resumamos brevemente esos experimentos tan probatorios, sobre los cuales volveremos a insistir en el próximo capítulo.

Los escépticos pretenden que no se puede estar seguro de no haber estado alucinado al comprobar la presencia de una aparición, a menos que la forma deje una huella de su paso que subsista después de la desaparición de la imagen.

1 Le phénomène spirite. Véase, para los experimentos relacionados con los dos párrafos siguientes, el capítulo titulado Spiritisme transcendental

Los hechos siguientes responden a ese desiderátum. Zoellner, el eminente astrónomo alemán, obtuvo sobre hojas de papel ennegrecidas y colocadas entre pizarras puestas sobre sus rodillas, dos impresiones: una de un pie derecho; la otra de un pie izquierdo, sin que el médium hubiese tocado las pizarras.

En otra circunstancia, el papel ennegrecido fue colocado sobre una plancheta, la mano que se imprimió en ella tenía cuatro centímetros menos que la de Slade1. En un jarro lleno de harina, fue encontrada la impresión de una mano, con todas las sinuosidades de la epidermis claramente visibles.

Hemos hecho observar que siempre las apariciones se parecen rasgo por rasgo a las personas de las que se desdoblan; haremos observar que los espíritus que se materializan tienen momentáneamente todas las apariencias de un cuerpo físico, idéntico a un cuerpo material real, pues las impresiones que dejan, ofrecen una similitud perfecta con las que producirían las mismas partes de un cuerpo vivo.

El profesor Chiaïa, de Nápoles, con ayuda de Eusapia Palladino, tuvo la idea de proveerse del barro de los escultores, y el espíritu grabó su rostro sobre aquella materia plástica. Echando yeso en el molde así obtenido, estuvo en posesión de una hermosa cabeza de hombre, de expresión melancólica.(2)

En América se comprobaron resultados del mismo orden, y hasta se encontró un medio de obtener reproducciones fieles de apariciones: Al fundir parafina en agua caliente, ésta sube a la superficie; entonces, se ruega repetidamente a la aparición que introduzca, en la parafina fundida, la parte del cuerpo que se desee conservar, y que se desmaterialice cuando aquella envoltura esté seca, la aparición deja un molde perfecto. Sólo hay que echar yeso en el interior para tener un recuerdo duradero de esas sesiones. Lo reproducimos según M. Aksakoff, el bien conocido sabio ruso.(1)

1 Slade era el médium; es el que prestó más tarde su concurso al Dr. Gibier. Véase Le Spiritisme ou Fakirisme occidental, en donde sus experimentos están relatados.

2 Revue Spirite, 1887. Véase también los experimentos del Dr. Vizani-Scozzi con Eusapia Palladino. Revue scientifique et morale du Spiritisme, septiembre y octubre de 1898.

Para completar los experimentos de M. Reimers, añadiré el acta de una sesión que tuvo lugar en Manchester el 17 de abril de 1876, de la que dio cuenta The Spiritualist el 12 de mayo; ha aparecido una traducción alemana en Psychische Studien, 1877.

Entre los cinco testigos los Sres. Marthéze, Oxley y Reimers, me son personalmente conocidos y los considero dignos de crédito:
"Los abajo firmantes, certificamos por la presente, que los hechos siguientes se produjeron en nuestra presencia, en la habitación de M. Reimers el 17 de abril de 1876. Pesamos cuidadosamente tres cuartos de libra de parafina, la pusimos en una cubeta y metimos en ella agua hirviendo, que la fundió enseguida. Si una mano es sumergida varias veces en aquel líquido, la parafina, enfriada, forma un molde perfecto. Aquel recipiente, así como otro con agua fría, fue colocado en un extremo de la habitación. Dos cortinas de seis pies de altura y cuatro de longitud, suspendidas con varillas, formaban una especie de gabinete cuadrado con aberturas en cada extremo de quince pulgadas de anchura; la pared estaba separada de la casa contigua, y el gabinete casi lleno de muebles; la idea de trampa no podía ser concebida; el suelo también estaba cubierto de jarrones, macetas, sillas, etc.

"Una señora, amiga nuestra, dotada de ese misterioso poder llamado mediumnidad, fue envuelta en una red que le cubría la cabeza, los brazos, las manos y la cintura, pasando por las correderas una cuerda, atada tan fuertemente como es posible; añadiéndose al nudo además, un pedazo de papel que hubiera caído si éste hubiese sido deshecho. Todos los testigos estuvieron de acuerdo en que le era imposible a la médium por sí sola librarse de sus ligaduras sin hacerse traición. De aquella forma fue conducida a un rincón del gabinete en el que, aparte de la silla, recipientes y librería, totalmente vacía, no había nada visible cerca de esos objetos que habíamos examinado a plena luz.

1 Véase Animisme et Spiritisme, del sabio ruso, en cuya obra están consignadas gran número de rigurosas observaciones.

"Cerramos la habitación y bajamos el gas, pero aun así era posible distinguir algo en la habitación, y nos sentamos a una distancia de cuatro o seis pies de la cortina. Después de algún tiempo empleado en cantar y tocar el piano, apareció una figura en una de las aberturas y luego se corrió hasta la otra. Su bella y brillante corona, su blanca toca, y alrededor del cuello su cinta negra de la cual pendía una cruz de oro, fueron vistas claramente por todos los asistentes. Muy pronto otra figura femenina apareció, también con una corona visible, dejándose ver al mismo tiempo que la primera, y elevándose por el gabinete hacia el techo, saludó graciosamente a todos los asistentes. Una voz muy fuerte de hombre, saliendo del rincón, anunció su deseo de ensayar los moldes.

"Entonces, la primera figura apareció de nuevo en la abertura haciendo signos a M. Marthéze de que se aproximara para estrecharle la mano; cogió el anillo de su dedo, y M. Marthéze vio al mismo tiempo a la médium en el rincón opuesto, envuelta en la red. La figura, no obstante, se desvaneció rápidamente en dirección a la médium.

"Entre tanto, M. Marthéze se había sentado, y la voz del gabinete preguntó qué mano deseábamos; poco después, M. Marthéze fue requerido de nuevo para ir a la abertura para recibir el molde de una mano izquierda; inspeccionándolo se descubrió la sortija en uno de los dedos del molde. M. Reimers fue entonces llamado y recibió de la misma manera la mano derecha destinada a sus sabios amigos de Leipzig, según el deseo que éstos habían expresado formalmente. Seguidamente se oyó toser a la médium; su tos había inspirado temores de fracaso, tan violentos eran los accesos en el gabinete al inicio de la sesión; pero esa tos había sido suprimida todo el tiempo que duró el experimento (más de una hora). Cuando la sacamos del gabinete, examinamos los nudos, y... vimos que todo estaba igual que antes. Sacamos toda la parafina sobrante y la pesamos junto a los dos moldes obtenidos, encontrando un poco más de tres cuartos de libra, siendo debido aquel pequeño exceso de peso al agua adherida a la parafina, como se comprobó al sacudirla. La proporción de agua de los moldes daba exactamente ese exceso; así terminó nuestro experimento.

"Las manos obtenidas difieren considerablemente bajo todos los aspectos de las de la médium; todas muestran las más detalladas particularidades (muy manifiestas mirándolas con una lupa) de una El alma pequeña mano, de la misma individualidad que más de una vez nos ha dado moldes en las mismas condiciones experimentales."

Se observará que todas las precauciones han sido tomadas por los experimentadores espíritas para ponerse al abrigo de cualquier causa de error proveniente de ellos o del médium. Estos experimentos u otros análogos, frecuentemente repetidos, han permitido tener centenares de moldes reproduciendo diversas partes de las materializaciones de espíritus de cualquier sexo y edad. En todos los experimentos son miembros semejantes a los que, practicando la misma operación, se obtendrían sobre seres vivos.

M. de Bodisco, chambelán del zar, ha publicado1 curiosos experimentos de materialización, hechos con una médium, Mlle. K.

"No vacilo dice, en declarar que el cuerpo astral (o psíquico) es el más importante de todos los cuerpos de la naturaleza, no obstante la resistencia de las ciencias experimentales en reconocerlo. Este cuerpo está gobernado por leyes cuyo estudio llevará la luz a no pocos errores en los que se cae al buscar ser consolados por una prueba real de la vida humana. Este cuerpo constituye la única parte del cuerpo humano que es imperecedera, es el zoo-éter, o materia primordial, o fuerza vital."

1 L Initiation, número de febrero de 1883. Véase también su obra Traits de lumiére.

Cuatro fotografías han sido tomadas por M. de Bodisco; en las que se muestran diversos estados de materializaciones, desde la aparición astral o psíquica que rodea el cuerpo del médium hasta la condensación de una forma de la cual sólo se ve la cabeza, el resto del cuerpo parece envuelto en una especie de gasa. Al lado de la forma se distingue el cuerpo del médium caído sobre un sillón en estado letárgico.

Gabriel Delanne