17 febrero 2012

Aprendamos de nuestros problemas.


Cada situación difícil es una prueba para nuestro adelanto, en todo momento estamos aprendiendo, en todo momento, estamos evolucionando, o al menos, tenemos esa oportunidad, porque en muchas ocasiones lo que hacemos es todo lo contrario, es justamente, ahogarnos en desesperos y arrebatos, por eso, lo que podía haber sido un oportunidad para ser un poco mejores es ahí que se ha perdido una valiosa oportunidad.

No podemos actuar delante de los problemas de manera intranquila y con nerviosismo, pues en esos momentos vienen las discusiones, vienen los arrebatos, y en definitiva, no hemos aprendido, no podemos actuar de esa manera, pues es perder el tiempo.

Seamos siempre delante de las dificultades, personas tranquilas y con coraje, para aprender mejor de todos esos problemas, e intentar aprender de todas esas circunstancias, pues son oportunidades, y que siendo aprovechadas sin duda, creceremos en el bien.

Como ya se sabe, la oración es siempre la mejor manera para poder lidiar con cualquier problema por muy difícil que pueda ser y así, es como siempre iremos para mejor, siempre estaremos mejor en todo.

No caigamos en la insensatez y el error, actuemos en el bien y trabajemos siempre delante de los problemas pensando en Jesús, y pidiendo ayuda al Padre, pues así con certeza no cometeremos el error de hacer las cosas mal.

Espíritu Rafael.