03 octubre 2012

Allan Kardec en el cine


Allan Kardec, su biografía y su obra


Allan Kardec nació en Lyon, el 3 de octubre de 1804 y falleció en París, el 31 de marzo de 1869. Fue inhumado en entierro civil el 2 de abril. Allan Kardec fue el seudónimo del pedagogo francés Hippolyte Léon Denizard Rivail, quien es conocido hoy como el sistematizador del Espiritismo.

 Hizo sus primeros estudios en Lyon y los completó en Yverdon (Suiza), en el Instituto del célebre profesor Pestalozzi, conocido por ser uno de los más respetados centros de enseñanza de toda Europa, por el que pasaron famosos intelectuales de aquella época.

Rivail alcanzó buen nivel de conocimientos tanto en el campo de las ciencias como en el de las letras, realizó estudios médicos y se entregó a fondo a la lingüística. Hablaba correctamente el alemán, el inglés, el italiano el español y el holandés. Varias conocidas enciclopedias, como la Nueva Enciclopedia Larousse, explican que llegó a ser miembro de la Real Academia de Ciencias Naturales de Francia y que en 1824 ya se había trasladado a París, donde se dedicó a la enseñanza. Lo hizo primero en la institución fundada por él mismo sobre el modelo del Centro de su maestro Pestalozzi, y más tarde de forma privada, cuando ciertos problemas económicos le obligaron a la liquidación de su instituto y a desenvolverse como tenedor de libros y como contable de tres casas de comercio, además de ocuparse en la traducción de obras inglesas y alemanas. Contrajo matrimonio, en 1832, con la institutriz Amelia Boudet, nueve años mayor que él, y fue en este periodo de su vida cuando elaboró y publicó, con éxito, los siguientes libros:

1828: Plan propuesto para el mejoramiento de la instrucción pública.
1829: Curso práctico y teórico de Aritmética, según el Método de Pestalozzi, con modificaciones.
1831: Gramática francesa clásica.
1846: Manual de los exámenes para los diplomas de capacidad.
1848: Catecismo gramatical de la lengua francesa.

Un segundo periodo biográfico comenzó para Rivail cuando, en 1854, oyó hablar por primera vez del fenómeno de las "mesas parlantes", al que sólo empezó a conceder crédito tras haber sido testigo, en mayo de 1855, de inexplicables fenómenos relacionados con mesas ambulatorias y giratorias o "danzantes", así como con la llamada "escritura automática". Persuadido de la existencia de una región espiritual habitada por almas inmortales desencarnadas con las que era posible comunicarse, Rivail se decidió a examinar una voluminosa colección de escritos psicográficos que le proporcionaron amigos espiritistas interesados en su juicio y empezó a asistir con regularidad a sesiones, preparado siempre con una serie de preguntas que le eran respondidas de “manera precisa, profunda y lógica", a través de los sujetos a los que el Espiritismo denomina "médiums", porque actúan como intermediarios en las comunicaciones con las supuestas almas desencarnadas. En 1856 frecuenta las reuniones que se celebraban en casa del Sr. Roustan con la sonámbula Mlle. Japhet. Más de diez médiums le prestaron su concurso para este trabajo. Después de la comparación y fusión de todas las respuestas, coordinadas, clasificadas y muchas veces sometidas a examen en el silencio de la meditación, fue cuando se decidió a formar la primera edición de “El Libro de los Espíritus”, que vio la luz el 18 de abril de 1857”

Toda esta materia, debidamente “repasada y corregida” por la entidad espiritual que se identificó ante Rivail como "la Verdad”, sirvió de base al cuerpo de doctrina de El Libro de los Espíritus, su obra apareció el 18 de abril de 1857, cuya primera edición se agotó en pocos días, llegándose a la décimo sexta en vida del autor. En los Prolegómenos de esta obra se lee: "Los Espíritus anuncian que los tiempos designados por la Providencia para una manifestación universal han llegado ya, y que siendo ministros de Dios y agentes de su voluntad, su misión es la de instruir e ilustrar a los hombres, abriendo una nueva era a la regeneración de la humanidad. Este libro es la recopilación de su enseñanza."

En 1858, Allan Kardec acomete varias importantes realizaciones. La primera de ellas es la publicación de una revista; sin contar con la ayuda financiera de nadie, sin tener ningún suscriptor, y con el beneplácito de sus colaboradores espirituales lanza, el 1 de enero de 1858, el primer número de la Revue Spirite, journal d’Etudes Psychologiques. Ese primer número tenía 36 páginas.

La “Revue Spirite” fue un poderoso auxiliar para el complemento y el desarrollo de sus obras doctrinarias; fue un campo de ensayos destinado a sondear la opinión de los hombres y de los espíritus acerca de ciertos principios antes de admitirlos como verdades constitutivas de la doctrina.

La “Revue Spirite” llegó, en menos de un año, a los más distantes lugares. Y tanto aumentaron los suscriptores que, a petición de los mismos, tuvo que reimprimir por dos veces los números correspondientes a 1858, 1859 y 1860.

La segunda gran tarea de ese año fue la constitución, el 1º. de abril, de la Société Parisienne des Études Spirites. Veamos, en boca del mismo Kardec, cómo se gestó la formación de esta Sociedad:

“Hacía 6 meses que se reunían todos los martes en mi casa algunos adeptos de la idea. El principal médium de que disponíamos era Mlle. E. Dufaux. Aunque el local no permitía mayor concurrencia que 15 ó 20 personas, veces hubo que llegamos hasta 30. Estas reuniones ofrecían un gran interés por su carácter serio y la suma trascendencia de los problemas que se elucidaban. Acudían a ellas frecuentemente príncipes extranjeros y otros personajes de distinción. El local, además de poco cómodo por su disposición, evidentemente era muy exiguo. Algunos propusieron imponernos una cuota para alquilar otro más adecuado”. (“Obras Póstumas”: “Fundación de la Sociedad Espiritista de París”).

Así se formó aquella Sociedad Parisiense de Estudios Espiritistas (SPEE). Allan Kardec fue nombrado presidente de la misma, cargo que ocupó hasta su desencarnación, aunque en 1859 quiso renunciar a ese cargo, lo que no fue aceptado por los miembros de la Sociedad.

El número de visitantes, franceses y extranjeros, que Kardec recibía en su casa, se multiplicaba cada año (Z. Wantuil y F. Thiesen mencionan que alrededor del año 1862, la cifra de visitantes superaba los 1.200). Considerando Kardec que esas visitas era mejor que fuesen recibidas en la sede de la Sociedad, en 1860 se traslada a vivir allí, sin dejar por ello su propia casa.

Desafortunadamente, la SPEE sobrevivió pocos años después de la desencarnación de su primer presidente.

En el año de 1858, aparece la 2ª. obra espiritista de Kardec: “Instrucción práctica sobre las manifestaciones espiritas”. Esta “Instrucción”, notablemente ampliada pasará a ser “El Libro de los Médiums” (1861).

Siguiendo con la bibliografía de Allan Kardec, mencionaremos que, en 1859, aparece “¿Qué es el Espiritismo?”: “Introducción al conocimiento del Mundo Invisible por las manifestaciones de los espíritus. Contiene el resumen de los principios de la doctrina espiritista y las respuestas a las principales objeciones”.

En 1860, sale a la luz la 2ª. edición de “El Libro de los Espíritus”, con las 1018 cuestiones que conformaron esta edición definitiva. En 1861, publica “El Libro de los Médiums” o Guía de los médiums y evocadores, conteniendo: “la enseñanza especial de los espíritus sobre la teoría de todos los tipos de manifestaciones; los medios de comunicarse con el Mundo Invisible; el desarrollo de la mediumnidad; las dificultades y obstáculos que es posible encontrar en la práctica del Espiritismo”. En 1864, presenta la obra “Imitación del Evangelio según el Espiritismo”. La 2ª. edición en 1865, recibió el título definitivo de: “El Evangelio según el Espiritismo”. “Explicación de las máximas morales de Cristo, su concordancia con el Espiritismo y su aplicación a las diversas posiciones sociales”.

En este mismo año de 1865, publica también “El Cielo y el Infierno o la Justicia Divina según el Espiritismo”. “Examen comparado de las doctrinas sobre el tránsito de la vida corporal a la vida espiritual, las penas y las recompensas futuras, los ángeles y los demonios, las penas eternas, etc. etc.”.

“La Génesis, los milagros y las profecías según el Espiritismo”, es la última obra publicada por Kardec, en 1868. Es el libro más científico del fundador del Espiritismo.

Finalmente, en 1890, aparecen sus “Obras Póstumas”, que contienen “interesantes estudios en los cuales se desarrollan diferentes puntos de la doctrina espiritista, dados a luz, después de la muerte de su autor, en la “Revue Spirite” de París.

Son también dignos de mención los viajes de divulgación que realizó en los siguientes años: 1860 (Mâcon, Lyon, Saint-Étienne, …); 1861 (Lyon, Burdeos, …); 1862 (Lyon, Burdeos, Orleáns, Tours, … hasta 20 ciudades); 1864 (Bruselas, …) y 1867 (Burdeos y Tours, en donde tiene ocasión de conocerle Léon Denis).

Su “espíritu protector” le había informado de que en una existencia previa, en el tiempo de los druidas, ambos se habían conocido en la Galia y él se llamaba "Allan Kardec". El Libro de los Espíritus fue el primer trabajo en que el autor sustituyó por éste su nombre real, y el acta de nacimiento del Espiritismo. 

Desde el principio, Allan Kardec afirmó “que los Espíritus, siendo simplemente las almas de los hombres, no tienen ni conocimiento supremo ni sabiduría suprema; que su inteligencia depende del progreso que hayan hecho y que su opinión no es más que una opinión personal”, por lo que "no se debe dar ciegamente crédito a todo lo que dicen los Espíritus". A lo largo de sus escritos habla de espíritus superiores e inferiores: "encuéntranse en el mundo de los Espíritus, como en la Tierra, todos los géneros de perversidad y todos los grados de superioridad intelectual y moral": espíritus buenos y malos, espíritus menores, espíritus malvados y rebeldes, espíritus errantes, espíritus vulgares y espíritus mentirosos "que usurpan a menudo nombres conocidos y venerados" y "dicen haber sido Sócrates, Julio César, Carlomagno, Fenelon, Napoleón, Washington, etc." La "comprobación que de su identidad puede tenerse es, efectivamente, difícil; pero si no puede conseguirse tan auténtica como la que resulta de un acta del estado civil, puédese obtenerla presuntiva, por lo menos, con arreglo a ciertos indicios". En Qué es el Espiritismo, Rivail también admite que algunos espíritus son “mentirosos, fraudulentos, hipócritas, malvados y vengativos” y capaces de utilizar lenguaje grosero. La suplantación que hacen los espíritus es una de las dificultades del Espiritismo práctico; pero nunca se ha dicho que la ciencia espiritista fuese fácil, ni que se la pueda alcanzar bromeando, siendo en este punto igual a otra ciencia cualquiera.

Sus obras serían sustanciales en la labor de sistematización de las ideas espíritas o espiritistas, ideas que, siendo la clave de su interpretación de las religiones, de orientación unificadora, Allan Kardec no consideraba de índole propiamente religiosa, sino científica, por no estar fundadas en fe ni revelación sobrenatural algunas, sino en la reflexión sobre el hecho de experiencia de las comunicaciones de los propios seres fallecidos: "El Espiritismo es a la vez una ciencia de observación y una doctrina filosófica.

Como ciencia práctica, consiste en relaciones que pueden establecerse con los espíritus; como doctrina filosófica, comprende todas las consecuencias morales que se desprenden de semejantes relaciones. Podríamos definirlo así: El Espiritismo es la ciencia que trata de la naturaleza, origen y destino de los espíritus y de sus relaciones con el mundo corporal.

Sus obras fueron:

1857: El Libro de los Espíritus.
1861: El Libro de los Médiums.
1859: ¿Qué es el Espiritismo?
1864: El Evangelio según el Espiritismo.
1865: El Cielo y el Infierno o la Justicia divina según el Espiritismo.
1868: El Génesis, los milagros y las profecías según el Espiritismo.

La coincidencia del Espiritismo con la Iglesia Católica en su oposición al materialismo, así como en la moral centrada en la caridad, le hacían incomprensible la, por otra parte, coherente condena de Roma, formalizada en la inclusión, en 1864, de las obras de Kardec en el entonces vigente Índice de libros prohibidos.

El rechazo eclesiástico ya había dado lugar, por ejemplo, a la quema de 300 libros espiritistas llevada a cabo en 1861 en Barcelona, tras haber sido confiscados por el obispo de esta diócesis a través del Santo Oficio. El Espiritismo, escribe Rivail, "es la prueba patente de la existencia del alma, de su individualidad después de la muerte, de su inmortalidad y de su suerte verdadera; es, pues, la destrucción del materialismo, no con razonamiento, sino con hechos.

Y, el 31 de marzo de 1869, cuando estaba preparando los últimos detalles de su mudanza a su casa de la Avenue Ségur, desencarna Hippolyte Léon Denizard Rivail / Allan Kardec, a causa de la rotura de un aneurisma. En ese preciso momento estaba atendiendo a un empleado de su librería.

El 2 de abril, en un modesto coche fúnebre y acompañado por los amigos más íntimos, por los miembros de la SPEE y por conocidos y simpatizantes (más de 1.000 personas), es conducido hasta el cementerio de Montmartre, donde una simple fosa recibió su cuerpo.

Acto seguido se pronunciaron cuatro discursos:

Por la SPEE habló su vicepresidente, Mr. Levent.

En segundo lugar, Camilla Flammarion pronunció su célebre discurso.

Alexandre Delanne representó a las sociedades espiritistas de Francia y del extranjero.

Finalmente, en nombre de la viuda y de los amigos, E. Muller se dirigió a los presentes.

Al año siguiente, los restos de Kardec fueron trasladados al cementerio de Père-Lachaise, donde se erigió un dolmen debajo del cual se colocó un busto del Fundador del Espiritismo. Es de remarcar que en la tumba de Kardec, hasta el momento presente, siempre hay flores frescas.

Concluye aquí esta exposición sobre la vida de aquel discípulo de Pestalozzi, que llegaría a brindar a la Humanidad un poderoso instrumento de auto-salvación: EL ESPIRITISMO.


Bibliografía consultada:
M.A. Jullien: “Sistema de educación de Pestalozzi”; A. Kardec: “Obras Póstumas”; A. Moreil: “Vida y
Obra de Allan Kardec”; Zêus Wantuil y Francisco Thiesen: “Allan Kardec”, 3 volúmenes.